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EL TRABAJO EN SANTA FE
El
proyecto yacaré inicia las cosechas de huevos en el mes de enero, a partir
de los datos aportados por los informantes locales, que en general son
empleados de estancias ganaderas. Por lo regular estos trabajos se realizan
con caballos, ya que es la única forma de acceder a esos lugares. En algunos
casos los nidos son marcados desde el aire con la ayuda de un helicóptero
y en los casos en que es posible, con la misma herramienta se realizan
las cosechas. En unos pocos casos, las cosechas se realizan con hidrodeslizador
o con piraguas, ya que los lugares de nidificación raramente son accesibles
para esos medios. En todos los casos, al momento de retirar los huevos
del nido, se marca la posición con pinturas en aerosol, a efectos de respetarla
luego en la incubadora. El modificar esto en estadíos tempranos, podría
matar al embrión. La postura promedio es de 37 huevos por hembra y el
traslado se realiza en contenedores plásticos con el agregado de material
de nido, hasta la incubadora en Santa Fe.
Los
huevos son posicionados en la incubadora, con material vegetal similar
al encontrado en los nidos. Se les provee una temperatura uniforme de
31° y la humedad se mantiene en el 98%.
Al momento del nacimiento, todos los
huevos del nido son retirados y luego de un tiempo de espera para que
la mayor parte nazca por sus propios medios, los técnicos del proyecto
facilitan el nacimiento de los restantes, como lo haría su madre en la
naturaleza. Aproximadamente el 90% de los huevos cosechados produce pichones.
Los
pichones son marcados, pesados, medidos y alojados en piletones de cemento
que durante el invierno se mantienen calefaccionados. Se los alimenta
cinco veces por semana con un balanceado elaborado en la estación de cría,
con lo que se obtiene un crecimiento unas diez veces superior al que se
produce en condiciones naturales. Al finalizar el período invernal, luego
de una mortandad en crianza inferior al 5%, los animales son liberados
en la naturaleza entre los meses de octubre y noviembre con todo un verano
por delante para adaptarse a la nueva situación. Desde sus comienzos en
1990, ya han sido liberados en la Provincia de Santa Fe, mas de 10.000
animales.
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